Adela Romero, Presidenta de COAMUR, nos habla de la presencia de la mujer rural en el sector textil y agroalimentario

Adela, profesional del sector olivero, está convencida de que las mujeres son las principales agentes de cambio del ámbito rural. Se dedica por lo tanto a afianzar redes de mujeres rurales, desde su comarca, en la parte Nororiental de Málaga y en toda Andalucía. Apasionada y cometida, es actualmente presidenta de COAMUR (Coordinadora Andaluza de Organizaciones de Mujeres Rurales). A raíz de su experiencia como emprendedora y lideresa de un movimiento de mujeres rurales, nos da su opinión sobre la presencia de la mujer en las cooperativas del sector textil y agroalimentario.

Sobre la creación de COAMUR (Coordinadora Andaluza de Organizaciones de Mujeres Rurales) y sus objetivos….

COAMUR ha sido creado por la Federación de Mujeres de la Comarca Nororiental de Málaga “Podemos” junto con otras organizaciones, con el objetivo de fortalecer a las mujeres rurales andaluzas. Reunimos a lideresas de asociaciones y Federaciones potentes de toda Andalucía para trabajar colectivamente en la lucha contra la violencia de género, para la conservación de los territorios rurales, para ralentizar el despoblamiento y para ser representadas en todas las instancias.

Juntas, estamos consiguiendo:

  1. Que se trabajen estrategias de igualdad en los sectores alimentario y pesquero
  2. Que las mujeres rurales tengan recursos económicos y representatividad
  3. Estar presentes en los espacios de toma de decisiones del medio rural
  4. Estar conectadas con la Red Andaluza de Desarrollo Rural, con las Diputaciones, las Universidades, el Instituto de la Mujer, la Consejería de agricultura y la Consejería de Igualdad.
  5. Introducir el uso de las nuevas tecnologías entre las mujeres rurales

¿Por qué surgió esta iniciativa?

Esta iniciativa surgió porque las mujeres de nuestro territorio quisimos estar más presentes en los espacios de poder del medio rural, en las cooperativas del sector agroalimentario, en los grupos de desarrollo rural, así como en los consejos territoriales de la mujer en Andalucía. No había apenas participación de la mujer, principalmente porque no sabían que existían estos espacios que permiten captar y tener mejor acceso a fondos económicos.

En el marco del proyecto INTERNISA, se trabaja con mujeres rurales en busca de empleo y empresas de los sectores textil, agroalimentario, de turismo y de las finanzas. ¿ Nos podrías dar tu opinión sobre la situación de la mujer en estos sectores?

Por culpa de la deslocalización a otros países donde producir es más rentable, muchas pequeñas y medianas empresas textiles cerraron estos últimos años o redujeron drásticamente sus plantillas, mientras se imponían los grandes grupos empresariales (Zara, Mayoral, etc). Aunque parte del sector esté en auge, se necesita reforzar las cooperativas, las manufacturas, que se encuentran en las zonas rurales. Poco a poco está envejeciendo el sector textil en el ámbito rural, por lo que se están perdiendo competencias. Para que la situación cambie deberíamos cambiar también nuestra forma de consumir, comprando productos locales y realizar un diagnóstico en profundidad de lo que necesitan las cooperativas textiles.

¿Y en el sector agroalimentario?

En el sector agroalimentario, las mujeres están muy a menudo excluidas y hay falta de relevo generacional en parte por culpa de la despoblación. El sector está muy masculinizado. Tiene también problemas con la desertificación, con el hecho de que debe adaptarse a los nuevos planes estratégicos, a las nuevas condiciones de producción sin dejar de ser competitivos frente a importaciones.

¿ Que haría falta para que estén más presentes las mujeres en estos ámbitos?

Hace falta unir fuerzas, más recursos, porque las asociaciones no somos suficientes para fomentar este cambio que requiere la implicación de todos y todas. Debemos acudir a la administración pública para que incentive las iniciativas de las cooperativas que fomentan el acceso de las mujeres a puestos de poder gracias a  políticas internas de género más igualitarias. Eso permitiría a las pocas que quieren entrar; entrar con mas facilidad y convertirse en referentes. Afortunadamente, en el plan nuevo de la red rural nacional, ya se planean nuevos recursos para ayudar a incorporar a las mujeres en buenas condiciones. Entre otras cosas, se proponen nuevos planes de formación con inclusión de lo digital.